CARTAS A NADIE, METÁFORAS DEL ALMA PUESTA EN ESCENA EN CASA DE TEATRO
sus especies, según es cada una; y del modo de ordenar las fábulas, para que la
poesía salga perfecta; y asimismo del número y calidad de sus partes, como
también de las demás cosas concernientes a este arte.” Aristóteles
adentrarnos en un encuentro íntimo con la soledad, sentimientos, vivencias, y
la dictadura de ésta, en acompañarnos través de nuestras vidas y relaciones, que casi siempre llevan al
soliloquio del “ser” como un destino del tiempo.
se presenta una integración indisoluble
entre la prosa poética y la dramaturgia
del director, a través de personajes, canto, danza se construye una partitura
dramática que amplifica las metáforas del autor. Un verdadero encuentro ditirámbico
entre la palabra y la acción dramática.
Hamlet Boddem se ha caracterizado por larealización de puestas innovadoras, cargadas de experimentación en una búsqueda
de romper con el teatro de la cotidianidad, situándose en una estética de la
postmodernidad, esta vez, nadando en las aguas
del posestructuralismo, persiguiendo la búsqueda de explicar la obra de arte como un texto y no como
organismo, lo que se evidenció en esta representación inspirada en los poemas
de Miura.
logró unificar lo narrativo de las cartas, con las imágenes, los personajes y la
trama, en un “increíble diálogo” sin
intercambiar parlamentos de forma convencional, esto posibilita del disfrute de
un texto cargado de palabra e imágenes y movimientos con sentido dramático.
suscitan, el diseño de luces de Bienvenido
Miranda, caracterizan el carácter y procedencia de los personajes, ambientando
la atmósfera, emocional lírico –épica de la acción dramática.
Esteban, el poeta, Alejandro Durán, El pintor,
María Emilia García, El cartero de la esperanza, Alexis Luciano, Isen Ravelo
Charlene Blanco cumplieron su rol representacional
en una propuesta que diversifica, un tanto
coreográfica, las intervenciones con una notable plasticidad
comunicativa. De forma particular llama a la atención de los presentes la
presencia escénica que emana María Del Mar en representación de La Soledad, no
solamente cuando canta o declama sino cada detalle de ella, sus silencios y
miradas atraparon al público como una musa salida del parnaso griego.
ingenio para demás cosas del arte, a nuestros autores y poetas en el teatro,
disfrutemos de esta limpia y creativa propuesta de Miura y Hamlet.






