ATTUNE, ARTE QUE DIALOGA Y CUESTIONA EL FUTURO DE LA EXISTENCIA DEL SER HUMANO EN EL PLANETA.
…Cuando
te rompas
cuando la tierra cambie
cuando se acabe lo rocoso de ti
estaremos brillando
estaremos bailando brillando
estaremos cálidamente brillando
Ursula Le Guin
Por Gilda Matos
El
Hamburger Bahnhof, museo de la Ciudad de Berlín destacado por traer lo mejor del Arte Contemporáneo en sus 28 años de existencia presenta a ATTUNE,
una de las exhibiciones con acciones performáticas más representativas de
nuestra época de la autoría de la artista rumana residente en Múnich Alexandra
Pirici. La creadora quien ha tenido destacada participación en La Bienal de
Venecia, esta vez impacta por el alcance holístico de su montaje que nos sitúa
en el mundo actual y los dilemas del ser humano en relación al “TODO” ¿cómo las
estructuras se encuentran relacionas entre sí? ¿Qué papel juega nuestro ser en
medio de la incertidumbre y el caos?
estética de la acción, se basa en la armonía del todo, un encuentro donde
confluyen lo orgánico, la música, organismos en movimiento,,
materia, fluidos y naturaleza conducidos a través de cuerpos danzantes y
sonoridades vocales de estadios del alma frente a estructuras autónomas que entrelazadas con el espacio –materia
arquitectónica retan a la humanidad sobre los derroteros funestos de la Inteligencia Artificial .
performance plantea una visión cuántica de la realidad, en la entrada a la
representación brindan la oportunidad al público, de forma individual, de
observar los fluidos químicos, partículas y así constatar cómo éstas cambian y
se agrupan en estructuras según el ojo del observador, haciendo pensar que la
realidad es un aspecto sutil que solo existe en la medida que la miras.
La
energía de la danza y el canto armonizan y conducen el desarrollo de la acción con
la entrada de las tres danzantes Tatiana Mejía, Asuka Riedl ,y Emily Radford llenan de significados a la escena del campo
biotecnológico, “El Jardín Químico” que provoca conectar al mito griego de Las
Tres Gracias, las hijas de Zeus, divinidades incorporadas a la belleza y al amor, atribuciones que
continúan con fuerza a través de la historia con la presencia de las mujeres en el
contexto artístico y en temas futuristas que preconizan el estado de las
sociedades al trascurrir los años .
concepto de la acción performática tiene validez, pero el alma la adquiere con
las presencias, voces y movimientos de las tres danzantes en sincronía, creatividad y
expresión musical, con partituras
originales de la creadora del montaje, que le dan un toque espiritual elevado,
como solían hacerlo los cantos gregorianos en los monasterios de la Edad Media,
los cuerpos hablan desde la procedencia y cultura de las
bailarinas-cantantes: El Caribe en Tatiana Mejía, dominicana que imprime fuerza en su voz y expresión escénica en sus
movimientos, Asia, con Asuka Riedl,
precisión nitidez y Australia, Emily Radford elegancia y estilo.
Aunque en la inauguración del performance la danza estuvo a cargo de 13 bailarines que en posteriores funciones se constituyeron en coreografías de tres, este trío
danzante que disfrutamos en esta puesta de agosto 2024, se unen bajo la pasión, las estructuras de diálogo,
cuestionamientos, ofreciendo una experiencia inolvidable de sensaciones,
fluidos, arena, piedra, danza, poesía, arquitectura y pensamientos del arte de
hoy, visionando el futuro… cuando quizás nuestro Sol deje de brillar por la
ausencia de la armonía colectiva entre las personas del planeta. !Armonía !










