«AL GARETE», UNA MIRADA DEL TEATRO LA 4TA., AL MAR
POR GILDA MATOS
También ha servido de base a producciones cinematográficas y televisivas como “Un Pasaje de ida” de Agliberto Meléndez, “Catalino el Dichoso” y “En la boca de los tiburones”, de Jimmy Sierra, “Viajeros”, de Carlos Bidó, y “60 millas al Este” , de Jorge Lendeborg.
En esta ocasión, “Al garete”, del Teatro la 4ta., fija también su mirada en el mar.
EL TEXTO
En el discurso de los personajes se advierte una marcada intención de denunciar la situación de abandono y desesperanza por la que atraviesa dicha comunidad.Los parlamentos de los personajes son una tribuna para denunciar y reclamar con gran dramatismo las crisis existenciales y sociales de los protagonistas.
El ritmo y las transiciones aportan matices que emocionan al espectador.
Consigue también integrar con fluidez y naturalidad, la tecnología del vídeo, la música, las luces y escenografía.Rufino enmarca su puesta en una tendencia realista de denuncia social, manteniendo su apego a la convención tradicional de aislar la escena detrás de una barrera imaginara (cuarta pared), que la separa del público, tal vez con la intensión de convertirlo en testigo de lo que acontece.
De alta significación simbólica resulta la utilización de signos visuales como la yola convertida en ventana del pueblo y la escena final, en la cual, el cuadro “Muchacha en la Ventana,” de Salvador Dalí, se convierte de forma muy acertada en alegoría del montaje.
ESCENOGRAFÍA
El concepto de Marcos Rodríguez al respecto, contribuye a aunar en una sola visión plástica las soluciones espaciales, temporales, técnicas y estéticas de forma ingeniosa, favoreciendo con ello la artisticidad de las escenas.El diseño está basado en el alto contraste de blanco y negro, incluyendo el vestuario de los actores y actrices.
Las actuaciones adquieren importancia en el conjunto, y las distinciones pasan desapercibidas, a no ser por el humor negro y mordaz de los parlamentos, sin embargo, cumplen el cometido en el espectáculo.
En muchas ocasiones, los discursos de los actores se notan enfáticos y lineales.

